Declaración: Laura

Lo primero que voy a decir es que empezar a trabajar en Beyuna ha sido la mejor decisión empresarial que he tomado. Y, sinceramente, no lo pensaba cuando me enteré de Beyuna.

Tuve dificultades durante unos siete años después de sufrir un accidente de tráfico grave. Me dieron un golpe mientras iba en bicicleta y caí de cabeza al asfalto. Estuve en coma brevemente, lo que me causó problemas de concentración, muchos dolores de cabeza (casi todos los días)... Perdí mi trabajo y no tenía perspectivas de conseguir otro. Todos los cuidadores querían que tomara antidepresivos y pensaban que podría ponerme a trabajar en una cinta transportadora y, sobre todo, que tenía que «acostumbrarme», que ya no era la misma persona que antes del accidente. Entonces, Rick Kole me dijo: «Prueba estos productos. Incluso creo que puedes hacer que sean tu trabajo». Ese último comentario me hizo reír, pero estaba dispuesta a probarlo todo. Me recuperé. Gracias a «Beyuna Power» y «Beyuna Energy» en un primer momento. Pensé que eran un placebo, así que los dejé. Pero luego empeoré de nuevo, de modo que seguí usando los productos y, sí, estás en lo cierto, ¡me recuperé muchísimo! Incluso tenía ganas de hacer vida social otra vez.

Rick también estaba muy entusiasmado con el modelo de negocio de Beyuna. Había trabajado de profesora de educación especial y luego de ayudante estudiantil, y no me sentía inmediatamente capaz de valorar un modelo de empresa, y mucho menos uno de marketing en red. Se oyen tantas historias sobre estas compañías... Así que le pedí a mi compañero Rob que viniera. Es químico y no creía «naturalmente» en los suplementos naturales. Pero había recuperado a su esposa gracias esos mismos suplementos, así que estaba más que dispuesto a considerar seriamente el negocio.

En una tarde decidimos montar la empresa. La misión era correcta y el modelo de negocio era adecuado. Además, el variado grupo de personas estaba motivado y era positivo, lo que transmitía muchísima energía.

Ahora llevo… llevamos… activos casi dos años con Beyuna. Hace poco, una mujer que estaba especialmente interesada en los productos me dijo que le parecía que el modelo empresarial era muy injusto, que «no le gustaba el marketing en red». «No debería decirme eso», le contesté.«Sin Beyuna estaría en casa sin trabajo, con dolor de cabeza y aislada socialmente». No conozco ningún sistema más justo que este; no importa si eres hombre o mujer, blanco o de color, joven o viejo. Estoy eternamente agradecida a Rick por la oportunidad que me ha dado. »